Los Olmecas
Se les considera
los inauguradores de todo un estilo artístico y arquitectónico del cual hay aún
abundantes ruinas, y cuyos motivos fueron adoptados por las culturas
subsiguientes de la región. Esto significa que mucho de la cultura olmeca
permaneció viva incluso después de su decadencia.
Durante el Periodo
Preclásico Mesoamericano (2500 a.C – 200 d.C), los olmecas habitaron
fundamentalmente en lo que hoy es parte del sureste del estado de Veracruz y el
oeste de Tabasco.
Los Olmecas fueron
una civilización que sobrevivía gracias a la agricultura, aunque hoy también se
sabe que fueron cazadores y que se dedicaban a la pesca e igualmente a la
captura de mariscos.
Su organización
política giraba en torno a algún dios. La organización social de los olmecas
fue estratificada, siendo una minoría la dominante, que poseía privilegios
sociales y dominaba la política del gobierno olmeca (los sacerdotes, guerreros,
los arquitectos de la élite), quienes vivían en los centros ceremoniales, y la
mayoría de las personas (campesinos) que vivían en las aldeas. A su vez, los
olmecas estaban organizados en tribus dirigidas por un solo jefe llamado
Chichimecatl.
Tenían un tipo de
organización comunitario conocido como "ciudad dispersa", en la que
cada comunidad o granja estaba dirigida por un rey o sacerdote y en ella vivían
algunas familias, cerca de las milpas. El pueblo se encargaba de la
construcción de los centros ceremoniales, que estaban rodeados por las aldeas
de campesinos, quienes se encargaban del cultivo de la tierra, mientras que las
mujeres elaboraban figuras y utensilios de barro, tejían telas y cuidaban a los
hijos.
La arquitectura
olmeca se caracteriza por su modestia y el uso de materiales perecederos. Esto
ha hecho que no queden demasiados ejemplos de sus construcciones, más allá de
algunos restos de las pirámides usadas como centros de culto. Los espacios
donde fueron edificados estos templos olmecas, eran zonas geográficas bajas,
sobre todo en llanuras costeras del actual Golfo de México. En consecuencia,
quedaron ubicados dentro de una selva de tipo tropical de amplia espesura por
la gran cantidad de matorrales y árboles que generaban un clima de altísima
humedad.

La cultura olmeca era profundamente religiosa, eran politeístas, gran número de sus dioses eran relacionados con la agricultura y otros elementos como el sol, el agua, los volcanes, animales, etc. El centro de su religión y culto es el jaguar, y aparece representado en la iconografía olmeca. Tenían animales sagrados, aparte del jaguar, también adoraban sapos, caimanes y toda una vasta mitología de seres con cabeza de uno y cuerpo de otro. Se estima que fue una religión dinástica, es decir, que vinculaba a sus gobernantes directamente con los dioses, como si fueran sus herederos.
Entre sus dioses
se destacaron el Dragón, la Sepiente Emplumada, a la que los mayas llamaron
Kukulkán, y los Totelcas como Quetzalcóatl. Pero los más importantes de ellos
fueron el Jaguar, el dios de la lluvia y el dios del maíz, que simbolizan la
fuerza de vivir en ese medio hostil y, a su vez, la veneración, que habría
originado unos míticos hombres-jaguar, al unirse sexualmente con una humana.
- El Jaguar: Considerado como el chamán en el reino animal, representa la fertilidad y la lluvia.
- Dios de la lluvia: Se representaba con la figura de una persona de pequeña estatura, como un niño o un enano. Tiene el poder de asegurar el crecimiento y la abundancia de los animales, los humanos y los seres en vivos en general.
- Dios del Maíz: Dedicaron a un dios su producción de maíz, debido a que este fue el alimento que protagonizó el papel más importante en el desarrollo y evolución socio-cultural de los Olmecas.



